La ciudad romana de Ercávica, situada junto a Cañaveruelas, en la provincia de Cuenca, es uno de esos lugares capaces de combinar historia, paisaje y tranquilidad en una misma visita. Levantada en un enclave privilegiado sobre el entorno del embalse de Buendía, sus restos arqueológicos permiten imaginar cómo era la vida en una importante ciudad de Hispania hace casi dos mil años.
Pasear por Ercávica supone adentrarse en un auténtico escenario romano. A lo largo del recorrido pueden contemplarse restos de sus calles, murallas, termas, aljibes, edificios públicos y grandes viviendas, entre las que destacan la Domus Aterrazada y la conocida Casa del Médico. La ciudad alcanzó una notable importancia durante los siglos I y II d. C., y todavía hoy conserva un trazado urbano que permite comprender con facilidad cómo se organizaban las antiguas ciudades romanas.
Sin embargo, buena parte de su encanto turístico está también en el entorno. Las ruinas se abren hacia un paisaje amplio y silencioso, con vistas sobre las tierras de la Alcarria y el embalse de Buendía. Esta combinación convierte la visita en algo más que una simple excursión arqueológica: es una oportunidad para caminar sin prisas, disfrutar del paisaje y descubrir uno de los rincones históricos más interesantes y menos masificados del interior de Castilla-La Mancha.
Además, Ercávica resulta especialmente atractiva como parte de una escapada de uno o dos días, ya que puede combinarse perfectamente con otros lugares de gran interés situados en su entorno. Uno de ellos es la famosa Ruta de las Caras de Buendía, un original recorrido entre pinares y junto al embalse en el que aparecen alrededor de veinte grandes esculturas y rostros tallados directamente sobre la roca. Su itinerario principal es sencillo, circular y de unos 2,5 kilómetros, por lo que complementa perfectamente una jornada dedicada a la historia y la naturaleza.
La escapada puede completarse con el Monasterio de Santa María de Monsalud, situado en Córcoles, cerca de Sacedón. Este magnífico monasterio cisterciense, cuyos orígenes se remontan a la segunda mitad del siglo XII, conserva espacios como su iglesia, la sala capitular y el claustro, ofreciendo un marcado contraste con el mundo romano de Ercávica y permitiendo continuar el viaje a través de la historia hasta la Edad Media.
Así, una ruta que una Ercávica, la Ruta de las Caras y el Monasterio de Santa María de Monsalud permite disfrutar en muy poco espacio de tres experiencias completamente diferentes: el legado de la antigua Roma, el arte integrado en la naturaleza y la espiritualidad de un monasterio medieval. Una combinación perfecta para quienes buscan una escapada cultural diferente, rodeada de paisajes tranquilos y algunos de los rincones con más personalidad de la Alcarria conquense.
Localización
Coordenadas: 40.43220807033523, -2.669326087681022
